jueves, 26 de marzo de 2009

El sol es verde

Hace como una semana le cambié la imágen de fondo a este coso, el supuesto niño pescando no sé qué desde el último piso de un edificio, con una caña de pescar, ya me tenía aburrido. Me saturan súper rápido las cosas/personas, lo asumo.

Y piola, abrí un archivo de paint y comencé a dibujar lo que se me viniera a la mente, eso sería el nuevo fondo. Un perro deforme persiguiendo unos palos que parecen ser persona, una caca de Aralé, un agujero negro y un sol fumándose un mono... bella imagen.

Colorear con Paint le soluciona la vida a las personas con poco talento para el dibujo y la pintura. Pinté alegremente y todo eso. Fin de la obra de arte.

Pero el otro día me metí a adorar mi blog y me quedé mirando el sol que había dibujado, algo andaba mal con él. Parece que estaba pintado de color verde, el fantasma de mi daltonismo me perseguía una vez más, fue tragicómico porque pasaron varios días antes de que me diera cuenta que había puesto mal el color. Lo peor es que a lo mejor sí está amarillo y el error es creer ahora que es verde... qué mierda.

Como que ya estoy acostumbrado en todo caso, desde chico a la gente le llama la atención este muchacho que no sabe identificar los colores secundarios, hasta me da risa, la verdad no es algo terrible, para nada. Lo único que me da lata es que cuando compro ropa tengo que preguntarle a las personas que atienden de qué color es la prenda que traigo en mano, por ejemplo, tomo un polerón que sospecho es azúl, me acerco a la vendedora y le digo "¿me puede decir el color de este polerón?" Ella me mira raro, como diciendo este loco me está webeando o qué... ahí es cuando le digo "es que soy daltónico, no sé bien si es azul, negro, azul marino o morado", siempre con una simpática sonrisa. Cuando lo digo me miran con cara de ternura y me dicen "sí, es azúl :)"

Siempre pienso que lo que tengo en cierta manera es bacán, va más menos en la línea de cómo a mí me gusta ser y de cómo me gusta mirar la vida, siempre desde una perspectiva diferente, viendo mi universo de una forma diferente. Además, quién dice que soy yo el daltónico y no lo es el resto del mundo, a lo mejor todos son unos daltónicos y ven mal los colores, yo soy uno de los pocos que los ve como en realidad son.

jueves, 5 de marzo de 2009

Quiero pegar un chicle en el techo, pero el brazo no me alcanza.