lunes, 24 de noviembre de 2008

Qué anormal

Qué anormal como funciona todo. De verdad, meses de disfuncionalidad se viven, eso es bueno.
Anormal, anormal es libertad. Libertad de la verguenza, la timidez, los miedos tontos.
Si eres anormal es que dejaste de serlo, espertaste de la Matrix.
Claro, despertaste.
Aprovechar, aprovechar los app 365 (días) x 80? = vida. Lo anormal me ha mostrado ventanas sobre la vida y el fin de ésta.

Vida => vivir. Vivir de verdad, sentir, existir, ser rebuscado, sí, como ahora, sin dudar.
No dudar, caminar, trotar, correr. Respirar, dejar respirar.

domingo, 16 de noviembre de 2008

Un Tren


Nunca había escuchado decir que la vida fuera un tren. Me llamó la atención, además el momento en que lo oí condicionaba a que le diera una sola interpretación, valía la pena dedicar todo el consciente a esa única interpretación.

Pero luego amaneció, me puse a pensar en el tren de mi vida. Y claro, he pasado por muchas estaciones, para bien o para mal, he pasado por estaciones por las que probablemente muchos de los que leen ésto nunca pasarán.

Se ha subido gente a este tren, hace años, en estaciones que parecen olvidadas. Ya se bajaron, pero subió gente nueva. Cada un@ dejó un tipo de huella en el camino, los recorridos fueron cambiando.

Algunos se subieron sin mi permiso, ante mi impotencia, pero tuve que aceptar, porque la vida así lo quiso, porque tenía que vivir días de pena y desolación. Otros llevaron años sin querer subirse, y cuando lo hicieron, la vida -¿o muerte?- los obligó a bajarse, sólo pude limitarme a mirar desde la ventana.

Y así, suben, bajan, suben, bajan, es una constante. Sigo esperando a aquellos que se bajaron, es que, puede que se animen a regresar, a emprender nuevos caminos. Asimismo, he incorporado nuevos y nuevas tripulantes, tripulantes increíbles, de esos que te hacen sonreir en el paradero de la micro cuando estás solo. Me da pena en que en algún momento se deban bajar.

Me gustaría continuar con todos a bordo. También hay muchas personas a las que me gustaría invitar, pero no me atrevo, soy muy vergonzoso.

Lo que pasa es que estoy armando un muy buen team de pasajeros, por fin está quedando casi perfecto, pero a la vez, y por lo mismo, siento cada vez más miedo, miedo -de todo, a todo, como siempre- mucho miedo de andar por caminos peligrosos, de esos que ahuyentan a las personas.

jueves, 13 de noviembre de 2008

Quiero vacaciones

Semiótica es fome y me caga la existencia.

Historia es menos fome, pero también me caga la existencia.

Psicología social no me caga la existencia, pero me aburre.

Redacción...mmm, en sí nada con el ramo, sólo le quitaría uno o dos elementos molestos para que fuera completamente agradable, pero el ramo no es malo, nop.

Teoría de la comunicación (L) xd. Ese ramo la llea.

Quiero salir de vacaciones ahora, no mañana ni en un mes, ahora. Ya estoy como cansado, es triste, porque ni si quiera le pongo el empeño que le ponen otros, pero siento cansancio igual. No quiero volver a escribir durante toda la noche, aparte me gusta dormir más de 8 horas; tampoco quiero estar toda una tarde en el sillón a ver si derrepente me dejo de mirar las moscas y me pongo a leer.

Quiero esas infinitas semanas de levantarse a la 1 de la tarde pa almorzar fideos con salsa y quedar desocupado, pensando si salir a dar vueltas con alguna persona o simplemente seguir durmiendo. Lo que sí, este año pienso que sería bueno trabajar, no sé en qué, pero me gustaría un trabajo de verano, como pa juntar plata, dejar de ser vago, cosas asi.

Tampoco quiero seguir escuchando el despertador de mi celular a las 6 de la mañana. Es raro eso, ahora aunque suene en cualquier momento del día ese ringtone como que me perturba, uno queda con traumas por el sonido del despertador. Levantarse en la mañana es una de las torturas más grandes que se le puede dar a una persona.

Ir a la escuela igual es entrete en todo caso, si son las clases las que la cagan. A propósito me acordé que a mi hermana no le gusta que diga escuela, porque dice que suena rasca...weá della.

jueves, 6 de noviembre de 2008

Historia de una tortuga

La tortuga que usa su caparazón para esconderse del mundo.

La tortuga que, de vez en cuando, se arranca hacia el mar hasta lo que aguante su respiración.

Pero la tortuga es lenta, es lenta, por tanto no puede salir corriendo, sólo puede esconderse.

La tortuga quiere dejar de ser tortuga, a pesar de que su buen amigo invisible, pero escuchable, le dice que es única por tener esa caparazón.

¿Qué quiere la tortuga?

La tortuga teme que al escuchar las virtudes que le acaban de nombrar comience, inconcientemente, a abusar de éstas.

La tortuga quiere ser diferente, pero sabe que hay una brecha muy corta entre serlo de manera natural y serlo forzadamente.

La tortuga no sale de su nido, porque dentro está más segura.

Y quiere conocer el mundo, pero cree que para hacerlo necesita alas y agilidad, no se da cuenta de que tiene lo necesario.

Aunque hay lobos de mar y moluscos con ella, es sólo el viento, el viento invisible, pero que se escucha, quien se dio cuenta de lo que le pasa a la tortuga.

La tortuga tiene miedo, miedo de ser tortuga.