Señorita vida, usted es muy mal portada. Se ha puesto bastante rebelde y me ha hecho enojar mucho; debería castigarla por algunos días, no dejarla carretear o quitarle el postre.
Pero como soy bueno y en los últimos días se ha portado bien, le dejo pasar estas cosas, sólo le pido que no se repitan...
Vaya a jugar nomás